El cebollinero
Versión 1
INFORMANTE: Francisco Castro Salvatierra (Tahivilla, Tarifa, Cádiz)
RECOGIDO POR: Ana María Martínez y Juan Ignacio Pérez
Por las calles de Madrid
pasea un cebollinero
vendiendo sus cebollinos
para ganarse el dinero.
Llega a casa una casada,
casada de poco tiempo:
-Casada, dame posada
de balde o por el dinero.
-Mi marido no está en casa,
darte posada no puedo.
Que ella quiso, que no quiso,
adentro el cebollinero
y pusieron de cenar
dos perdices y un conejo.
Después de haber cenado
trataron otro misterio,
discurrieron de sembrar
el cebollino en el huerto.
Y a eso de los nueve meses
ya el cebollino está bueno
y tuvo un niño varón
más bonito que un lucero
y su abuelo le decía:
-Ven acá, so puñetero,
no dejarás tú de ser
hijo del cebollinero.
El padrino de este niño
ha de ser un molinero
para que traiga la harina
para amasar los buñuelos.
El padrino de este niño
ha de ser un aceitero
para que traiga el aceite
para freír los buñuelos.
El padrino de este niño
ha de ser un colmenero
para que traiga la miel
para enmelar los buñuelos.
Versión 2
INFORMANTES: Milagros Rego, Salud y Dolores Oca Ramayo (Jerez de la Frontera, Cádiz) RECOGIDO POR: Miguel Ángel Peña Díaz
Por las calles de Madrid
pasea un cebollinero,
vendiendo su cebollita
para ganarse el dinero.
Fue a casa de una casada,
casada de cuatro tiempos.
- Señora, dame posada,
que yo posada no tengo.
- Mi marido no está en casa
y yo posada no tengo.
Ella quiso, que no quiso,
posada le dio al mancebo.
A eso de los nueve meses
la niña tuvo un mancebo
que se parecía mucho
al señor cebollinero.
El padrino de este niño
ha de ser cebollinero
de esos que venden cebollas
para ganarse el dinero.
Versión 3
INFORMANTE: Ana Castro (La Ahumada, Tarifa, Cádiz)
RECOGIDO POR: Ana María Martínez y Juan Ignacio Pérez
Por las calles de Madrid
se pasea un cebollinero,
llegó a casa de una casada,
casada por poco tiempo.
-Dame posada.
-Posada no puedo,
mi marido no está en casa,
darte posada no puedo.
Que ella quiso, que no quiso
y el cebollinero adentro
(...)
