El trueno, la oveja y el lobo
INFORMANTE: Isabel García (Puente de Génave, Jaén)
RECOGIDO POR: Ana Mª Martínez y Juan Ignacio Pérez
Era martes día trece
y estaba lloviendo a mares,
eché mis cabras al monte
por mitad de los pinares
y un relámpago y un trueno,
pero un trueno formidable,
que mis cabras se perdieron
por aquellos matorrales.
Sólo me quedó el garrote
y mi oveja de lunares
que era sorda y no sintió
el estampido tan grande.
En esto que veo al lado
al parecer hijo y madre,
uno por ser más pequeño
y otro por ser más grande.
Yo empecé a tener miedo
pero me armé de coraje,
saqué la pistola y dije: Pum.
Ay, qué desgracia tan grande,
que en vez de matar al lobo
maté a mi oveja de lunares.
Entonces me desperté
y vi que todo era un ensueño
menos la acción del potaje,
que yo tuve que lavarme
de los pies a la cabeza
y también mi hermana
tuvo que lavar
hasta las patas del catre.