Índice de contenidos
« Septiembre 2010 »
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
12345
67891011 12
131415161718 19
2021222324 2526
27282930
 
Herramientas Personales
Usted está aquí: Inicio Textos Dichos y hechos Fragmentos de vida El espejo misterioso
Acciones de Documento

El espejo misterioso

INFORMANTE: Manuel Santana Castañeda (Puerto Real, Cádiz)
RECOGIDO POR: Ana María Martínez

Mi abuela murió hace unos treinta años aproximadamente. Mi bisabuelo pertenecía al Gremio Salinero, y el Gremio Salinero fue los que lucharon contra los franceses.
Pero ocurrían unas cosas muy raras. Lo raro era que había un espejo en la casa que se guardaba como oro en paño. Aquello tenía un misterio, como otra cosa que tenían también, que era una especie de muelle como el que tienen las barajas cuando se montan, y lo tenía mi familia guardado.
Mi abuela murió y se llevó el secreto a la tierra, pero mi madre sí lo sabía. Y yo le preguntaba a mi madre sobre el misterio del espejo aquel, yo le decía que si era el de Blancanieves, en fin, cosas de niños.
Cuando muere mi abuela es cuando mi madre me revela el secreto, y el misterio que tenía no era ni más ni menos que la transmisión que se hacía desde aquí, desde el muelle, con las “matas gordas” del castillo de Matagorda. Ellos se ocultaban debajo de las matas gordas, cuando venía el sol por la mañana transmitían ellos y al contrario por la tarde.
Para mí que Puerto Real debía tener una calle con el nombre del Gremio Salinero, que es el que le gana la batalla al francés. Ellos fueron los que deshacían de noche lo que los franceses construían de día.
Ya murió mi madre y no sé dónde fue a parar el espejo, pero mi abuela lo guardaba como oro en paño porque era de su padre, uno de los que se ponían en el muelle cuando se iba poniendo el sol transmitiendo para allá y por la mañana se lo transmitían para acá.
El espejo era ovalado.
Y lo de las bombas de los fanfarrones, dice que eran piezas que se ponían para transportar la munición, para que no golpeasen las bombas unas con otras. Y traían unas piezas como cuando se monta una baraja. Una vez le traje a mi madre una bola de cañón que me encontré en el Trocadero y dije: “Míralo, coincide con esto”
Era curioso el interés que había en mi familia con el espejo. Mi abuela se lo tenía dicho a mi madre y a mis tías, que no revelara el secreto hasta que ella no se muriera.

¿CONOCES OTRA VERSIÓN DIFERENTE DE ESTE TEXTO?
PUEDES DARLA A CONOCER ENVIÁNDOLA A info@weblitoral.com
(NO OLVIDES INCLUIR LOS DATOS IDENTIFICATIVOS: NOMBRE DE INFORMANTE, LOCALIDAD Y PERSONA QUE LA ENVÍA)


Hecho con Plone CMS, el Sistema de Gestión de Contenidos de Fuentes Abiertos

Este sitio cumple con los siguientes estándares: